Es difícil resumir en pocas palabras mi viaje en México. Pero lo intentaré en las siguientes líneas, para transmitirles lo que viví durante un mes viajando por ese maravilloso país.

Mi viaje empezó en Guadalajara, la ciudad donde estaba estudiando durante 6 meses y que me recibí de la mejor manera posible. Durante 1 mes iba a recorrer México en autobús con 2 amigas con un objetivo: celebrar el año nuevo en Playa del Carmen. Primeramente, quiero precisar que no nos paso nada de peligroso durante nuestro viaje en 8 estados de México. Considero que es importante precisarlo porque muchos de mis amigos franceses me preguntan eso primero cuando empecé a hablar de México y de ese viaje. A mis 23 años, tuve la oportunidad de viajar bastante en el mundo, y nunca en mi vida me sentí más en seguridad que en México.

 

Primera etapa: Querétaro y sus iglesias bonitas, Peña de Bernal y su piedra majestuosa.

peña de bernal

Después, visitamos Puebla y su ambiente especial. Así que Cholula con el inicio de la cultura maya y la potencia del Popocatépetl. Primeramente, quería acercarme lo más posible del volcán y después 7 horas de combis llegué al punto más cercano del volcán para poder jugar con las cenizas y las pinas gigantes.

piñas

El centro de Puebla me sorprendió la similitud con la arquitectura parisina.

Luego fui a Veracruz con ese calor húmedo en el día y aire fresco en la noche, característica de la costa este. Fui a pasear por el zócalo, entre puros y café me recordó un poco a Cuba. A 1 hora de Veracruz, en la playa de Chachalacas, hice cuadrimoto en dunas de arena frente al golfo de México. Nunca me sentí tan libre, tan feliz. Libertad y felicidad son palabras que caracterizan mi viaje. De igual importancia, en cada ciudad encontré a mexicanos con el corazón en la mano, haciendo todo para que me siente cómodo. De hecho, cada sonrisa era una bocanada de oxígeno que me daba ganas de seguir conociendo más de ese país. Que sea un taxista, un pasajero en un camión, un chef en una taquería, la mujer del hostal, el niño en la calle, cada persona y cada cara me marco de por vida.

 

Después de un viaje de 12 horas a través de la selva llegamos a San Cristóbal de Las Casas, Chiapas. Inmediatamente, el frio y las montañas nevadas a lo largo me sorprendieron. Fui al cañón del Sumidero, y me emocioné por la belleza de la naturaleza. El día siguiente me junte con un Tour yendo a Agua Azul y Palenque.

chiapaspalenque

Era la primera vez en ese camino que sentía realmente la pobreza, la verdadera pobreza. En la selva, muchos niños de apenas 3 años estaban pidiendo ayuda, y eso me afecto mucho. La primera vez que escuché tantas personas hablar náhuatl y apenas español era en Chiapas. En Palenque, entendí la potencia de la cultura Maya, y me quedé tonto en frente de esas construcciones de otro tiempo. Un break en Campeche para admirar esas casas de colores pasteles y comer tacos de tiburón y empezó después un recorrido a través de otros templos maya famosos, Uxmal, Chichen Itzá para llegar a Mérida, y más tarde en mi viaje los de Tulum y Coba.

chichzen itza

Entre los cenotes y diferentes lugares de excepción, llegamos a Mérida, y tengo que decir que era el único lugar que no me gustó tanto, y lo siento para los de Mérida pero es solo una opinión personal. Mérida era el punto clave para ir a pasar Navidad en Celestun, un pequeño pueblo de pescadores de 2000 habitantes. El Golfo de México para nosotros solos, el pavo gigante comprado en la casa del vecino y el Foie Gras importado de Francia : mi mejor Navidad ever.

Ya era tiempo de apurarnos para llegar a Playa del Carmen para año nuevo. Entre Merida y Playa, nos paramos en Valladolid. Y, wow, que recuerdos tengo de Valladolid, hermosa ciudad. Básicamente como en todo México, la comida era rica, pero me acuerdo particularmente de Valladolid por sus lomitos.

valladolid

Ya era tiempo de ir a Playa del Carmen. Lo que paso en nuestra llegada era increíble. Hemos llegado el 30 de diciembre y durante 1 mes estábamos buscando una solución de hogar, en air bnb u otro medio. Imposible de encontrar algo en nuestro presupuesto por la temporada, y casi todo era lleno.

Bajando del autobús, nos habla un tipo (un wey, jaja) para proponernos un hostal, a quien, en una situación normal, hubiéramos ignorado. Pero lo seguimos, desesperados y nos propuso un cuarto en un hostal. Era simplemente el mejor cuarto de todo nuestro viaje, con refri, TV, y todo lo necesario. A solo 3 cuadras de la quinta avenida y con un precio inesperado por la temporada. Mi viaje se terminó con un poquito de suerte, pero considero que cuando tienes una actitud siempre positiva hacia los demás, la vida te lo devuelva.

El 1 de enero 2015 a las 00h, estaba los pies en el mar del caribe, celebrando el año nuevo con amigos de todo el mundo. Nunca olvidaré ese momento. Gracias México.